Un golpe le arrebató un ojo a Jesús Alejandro; hoy su familia pide ayuda para reconstruir su vida

El pequeño de cinco años sobrevivió después de que un palo de piñata penetrara 13 centímetros por su ojo izquierdo hasta alcanzar su cerebro. A pocos meses del accidente, continúa en rehabilitación y necesita procedimientos médicos que su familia difícilmente puede costear.

Luis Carlos Bravo

San Luis Río Colorado, Sonora.- Jesús Alejandro tiene apenas cinco años y desde el pasado 31 de mayo enfrenta las consecuencias de un accidente que cambió por completo su vida y la de su familia. Durante una fiesta, un palo utilizado para golpear una piñata se quebró y salió proyectado accidentalmente hacia su rostro.

La madera penetró por el ojo izquierdo del pequeño alrededor de 13 centímetros y alcanzó el centro de su cerebro. Su padre lo tomó en brazos y, junto con la familia, inició una carrera para buscar atención médica; durante el trayecto, una patrulla los auxilió abriéndoles camino hasta llegar al IMSS.

Por la gravedad de la lesión, Jesús Alejandro tuvo que ser intubado y posteriormente trasladado a Mexicali. El golpe le provocó un sangrado en la cabeza y los médicos tuvieron que mantenerlo bajo cuidados especiales mientras disminuía la inflamación cerebral. En esos primeros momentos, su familia no tenía certeza de cuál sería su evolución.

Jesús Alejandro logró sobrevivir, aunque perdió completamente la visión de su ojo izquierdo. Debido a las secuelas de la lesión, debe permanecer bajo vigilancia y evitar cualquier golpe fuerte en la cabeza, pues incluso una caída podría desencadenar nuevas complicaciones.

Desde entonces, su madre, Alejandra Urías, dejó su trabajo para dedicarse de tiempo completo a cuidarlo. La vida también cambió para sus dos hermanos y para el resto de la familia, que desde hace meses acompaña al pequeño entre consultas, cuidados y rehabilitación.

Los avances, sin embargo, comienzan a ser visibles. Con terapia, Jesús Alejandro ha recuperado paulatinamente el habla, la movilidad y parte de su estado de ánimo. Todavía necesita ayuda para distintas actividades cotidianas, pero cada avance representa un paso hacia la independencia que su familia espera que pueda alcanzar conforme vaya creciendo.

El proceso médico está lejos de concluir. Alejandra explicó que su hijo requiere varios procedimientos relacionados con el daño sufrido en el ojo, entre ellos una intervención estética, una evisceración y posteriormente una prótesis.

De acuerdo con la madre, el procedimiento estético ronda los 3 mil dólares, mientras que la evisceración supera los 2 mil dólares y la prótesis representa alrededor de otros 2 mil dólares. Los costos se suman a los gastos que la familia ya enfrenta por la rehabilitación y atención permanente del menor.

Ante esta situación, la familia realiza distintas actividades para reunir recursos y continuar con el tratamiento de Jesús Alejandro. Quienes deseen conocer directamente el caso, preguntar sobre sus necesidades o comunicarse con su madre pueden hacerlo al teléfono 653 164 3025.

Quienes voluntariamente deseen contribuir pueden realizar una aportación a la tarjeta BBVA 4152 3141 5352 8669, a nombre de Alejandra Urías. A pocos meses de aquel accidente, la familia continúa concentrada en la recuperación de Jesús Alejandro: primero fue salvar su vida; ahora, el objetivo es ayudarlo a recuperar la mayor independencia y calidad de vida posibles.

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