El maestro en neuropsicología Erick Granados Aguilar explicó que uno de los principales objetivos de las evaluaciones neuropsicológicas en niñas y niños es detectar posibles desfases entre la edad cronológica y la edad madurativa, ya que identificar estas diferencias a tiempo puede ayudar significativamente en el desarrollo infantil.
Por Luis Carlos Bravo
Durante una entrevista en el programa Viva el domingo, conducido por Paty Bezares, el especialista detalló que la edad cronológica es la edad real que tiene un menor, mientras que la edad madurativa corresponde al nivel de desarrollo que presenta en áreas como lenguaje, socialización, motricidad, memoria o aprendizaje.
Como ejemplo, explicó que un niño de cinco años podría tener habilidades de lenguaje similares a las de un menor mucho más pequeño, lo que representa un desfase en su desarrollo. Señaló que detectar este tipo de diferencias permite iniciar terapias e intervenciones especializadas que ayuden al niño a avanzar y acercar su edad madurativa a su edad cronológica.
“Lo que buscamos es que la edad madurativa alcance a la edad cronológica del niño”, expresó Erick Granados Aguilar al explicar que las terapias buscan fortalecer habilidades específicas para que el menor logre un desarrollo acorde a su etapa de crecimiento.
El especialista indicó que mientras más pronto se detecte el desfase, mayores oportunidades existen de mejorar el desarrollo del menor gracias a la llamada plasticidad neuronal, una capacidad natural del cerebro infantil para crear nuevas conexiones y desarrollar habilidades mediante estimulación e intervención adecuada.
Explicó que en los primeros años de vida el cerebro tiene una enorme capacidad de adaptación, por lo que la atención temprana puede ayudar a disminuir diferencias relacionadas con lenguaje, atención, conducta, aprendizaje o convivencia social. Sin embargo, advirtió que cuando las señales son ignoradas y no existe intervención, la brecha entre la edad cronológica y la madurativa puede hacerse cada vez más grande conforme el niño crece.
Granados Aguilar también señaló que las evaluaciones cambian dependiendo de la edad del menor. Mientras en los más pequeños se observan habilidades básicas del desarrollo, en niños mayores pueden analizarse procesos más complejos como memoria, razonamiento, atención, lenguaje, control de impulsos y funciones ejecutivas.
Por su parte, la maestra Ana Bertha Cibrián Reynoso explicó que algunas señales que pueden alertar sobre un posible desfase en el desarrollo son dificultades en el lenguaje, poco contacto visual, aislamiento o problemas para interactuar con otros niños, por lo que recomendó a madres y padres acudir con especialistas ante cualquier duda.
Finalmente, tanto Ana Bertha Cibrián Reynoso como Erick Granados Aguilar invitaron a la ciudadanía a acercarse al Centro de Evaluación e Intervención Neuropsicológica (CEIN) para recibir orientación profesional sobre el desarrollo infantil y posibles evaluaciones neuropsicológicas. Recordaron que CEIN se encuentra ubicado en avenida Colima B y calle 30.





