¿Quién se quedará con la silla?

Mientras crecen las especulaciones sobre el futuro político de Iván Sandoval rumbo a 2027, comienza a tomar fuerza otra pregunta: ¿quién ocuparía la silla de la Presidencia Municipal durante una eventual licencia del alcalde?

Luis Carlos Bravo | Columna para el semanario Nuevo Sonora

El reloj político ya comenzó a correr. En Sonora, el próximo 21 de septiembre marcará una fecha importante para quienes aspiren a contender por una alcaldía. Para entonces, quienes busquen participar en el proceso electoral deberán comenzar a definir con claridad sus aspiraciones y los partidos políticos entrarán en una etapa decisiva para la selección de candidaturas.

En San Luis Río Colorado, buena parte de las miradas están puestas en el alcalde César Iván Sandoval Gámez. Desde hace meses se da por hecho que forma parte de los nombres que estarán en la conversación política rumbo a 2027.

La posibilidad más comentada es la reelección. Después de todo, podría tratarse de la última ocasión en que alcaldes y diputados emanados de Morena puedan hacer uso de esta figura para extender por un periodo adicional el mandato otorgado por los ciudadanos.

Sin embargo, la reelección no es el único camino.

También existe la posibilidad de que Iván Sandoval decida buscar una diputación local o incluso alguna otra posición dentro del proceso electoral de 2027. En cualquier caso, los tiempos y condiciones para una eventual separación del cargo dependerán de las definiciones que establezcan las autoridades electorales y el propio partido. Lo que sí parece inevitable es que, llegado el momento de hacer campaña, el alcalde tendría que solicitar licencia para dedicarse de lleno a la búsqueda de una nueva responsabilidad pública.

Pero independientemente de cuál sea la ruta elegida, la pregunta termina siendo la misma: ¿quién se quedará al frente del Ayuntamiento mientras el alcalde atiende sus aspiraciones políticas?

A diferencia de lo ocurrido en Puerto Peñasco, donde Alejandro Verdugo pudo asumir la responsabilidad tras la salida de Óscar Castro Castro gracias a su condición de regidor con licencia, en San Luis Río Colorado las circunstancias son diferentes.

Jacob Torres, actual secretario del Ayuntamiento, no es regidor ni cuenta con una posición que le permita asumir automáticamente la Presidencia Municipal.

Eso obliga a buscar la respuesta dentro del Cabildo.

La lógica política indica que el alcalde buscaría dejar la administración en manos de alguien de absoluta confianza. No se trata solamente de mantener la operación cotidiana del gobierno, sino de garantizar continuidad política, institucional y administrativa durante su ausencia.

Los primeros nombres que aparecen son los de los regidores de Morena: Perla Peralta, Daniela Pozo, Leonardo Limón y Roberto Camacho. No es casualidad. Durante los últimos meses han sido, quizá, los integrantes del Cabildo con mayor presencia pública y actividad política. Además de impulsar temas propios y construir una agenda desde sus respectivas comisiones, han mantenido un acompañamiento constante al alcalde en recorridos, eventos oficiales y actividades comunitarias. Son, en términos prácticos, los ediles que con mayor frecuencia se observan participando tanto dentro como fuera de las sesiones de Cabildo, una cercanía institucional y política que naturalmente los coloca entre los perfiles más visibles para asumir una responsabilidad de esta naturaleza.

A ellos podría sumarse Hilda Herrera, regidora del Partido Verde Ecologista de México, quien desde el inicio de la administración ha mantenido una postura de respaldo constante al alcalde y a los proyectos impulsados por el gobierno municipal.

También aparece Leonardo Jiménez, del Partido Encuentro Solidario, un joven edil cuyo trabajo en materia deportiva ha sido reconocido públicamente por el propio presidente municipal en distintas ocasiones.

Por descarte, otros perfiles parecen tener menos posibilidades.

La síndica Ana Pineda forma parte del grupo político encabezado por el exalcalde Santos González Yescas y el actual agente fiscal Alejandro González. En una condición similar se encuentra el regidor Luis Lara, quien aunque llegó al Cabildo postulado por el Partido Verde Ecologista de México, es identificado abiertamente con ese mismo equipo político. La regidora Yazmín González también es considerada cercana a dicha corriente, por lo que difícilmente alguno de ellos sería contemplado para encabezar temporalmente una administración que responde a un proyecto político distinto.

El caso de Alberto Ríos parece aún más lejano. Su participación dentro del Cabildo y en la vida pública municipal ha sido cercana a lo invisible, por lo que su nombre difícilmente aparece en las conversaciones relacionadas con una eventual sucesión temporal.

Por supuesto, faltan todavía varios meses para que llegue el momento de las definiciones. Y en política, los escenarios que hoy parecen obvios suelen modificarse con rapidez.

Pero conforme avance el calendario, la atención dejará de centrarse únicamente en si Iván Sandoval buscará la reelección o buscará una diputación.

La verdadera interrogante será otra.

¿A quién considera lo suficientemente cercano, confiable y políticamente compatible como para entregarle, aunque sea por unos meses, las llaves de la Presidencia Municipal?

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