El gobernador de Sonora asegura que los ranchos del desierto que habían sido ocupados por grupos criminales ya fueron recuperados y devueltos a sus dueños; también informó sobre la recuperación de dos minas y una reducción del 60% en los índices delictivos en el estado.
Hermosillo, Sonora.- El gobernador Alfonso Durazo informó que el Gobierno de Sonora logró recuperar todos los ranchos del desierto sonorense que habían sido ocupados por grupos criminales, propiedades que, aseguró, ya fueron devueltas a sus legítimos propietarios. Además, indicó que también se logró retomar el control de dos minas que se encontraban bajo posesión ilegal.
El mandatario estatal explicó que esta recuperación territorial forma parte de los avances en materia de seguridad que se han registrado en los últimos años en la región norte del estado, particularmente en el municipio de Caborca, donde anteriormente la violencia generaba constantes hechos delictivos.
Durazo señaló que actualmente los problemas de inseguridad han dejado de ser generalizados en esa zona. Indicó que, aunque pueden registrarse incidentes de manera eventual, la situación es distinta a la que se vivía hace algunos años, cuando Caborca era noticia frecuente por hechos violentos.
De acuerdo con el gobernador, a nivel estatal se ha registrado una disminución cercana al 60 por ciento en los índices delictivos, mientras que en Caborca pueden pasar semanas e incluso meses sin que se reporte un homicidio.
Durante una gira reciente por municipios del desierto como Oquitoa, Atil, Tubutama, Sáric y Altar, el mandatario afirmó que pudo constatar el regreso de los propietarios a sus ranchos, además de informar que también fueron recuperadas dos explotaciones mineras que estaban en manos del crimen organizado. Aseguró que las fuerzas de seguridad mantienen presencia en la región para evitar que estas propiedades vuelvan a ser ocupadas de manera ilegal.





