Entre aprobación y fuego externo: la verdadera prueba de Iván Sandoval rumbo a la reelección

Entre aprobación y fuego externo: la verdadera prueba de Iván Sandoval rumbo a la reelección

Luis Carlos Bravo

En política, no todo es percepción… pero tampoco se puede avanzar sin ella. En el caso del presidente municipal de San Luis Río Colorado, Iván Sandoval, el tablero rumbo al 2027 parece, a simple vista, acomodarse con cierta lógica, hay aprobación ciudadana sólida y un camino natural hacia la reelección. Sin embargo, como suele ocurrir en Morena, lo que parece sencillo en la superficie se complica cuando entran en juego los factores externos, como MC, el PAN y a sus posibles, el PRI haciendo su chamba.

Una encuesta realizada por una firma tijuanense, Focus, lo coloca con un 8.4 de respaldo ciudadano. En cualquier escenario político, esa cifra no solo es competitiva, es una plataforma a explotar. Bajo esa lógica, el primer filtro —el ciudadano— estaría, por ahora, superado.

Sandoval tendría, en ese sentido, el terreno listo para buscar la continuidad o incluso pensar en otro cargo de elección popular, como una diputación en cualquiera de sus niveles.

Pero la política no se define únicamente en las urnas, sino mucho antes… en las decisiones de los grupos con poder. Y ahí es donde entra el segundo factor, quizás el más determinante, es decir, la voluntad de los mandos altos de Morena y sus aliados. Porque si algo ha quedado claro en los últimos procesos, es que las candidaturas no siempre responden a quién está mejor posicionado ante la gente, sino a quién logra construir acuerdos y mantener estabilidad en su entorno político.

Iván no tiene una tarea sencilla. La aprobación ciudadana, por alta que sea, es volátil. Puede subir o bajar en cuestión de semanas. Depende del contexto, de la narrativa, de los errores y, sobre todo, de cómo se gestionan las crisis. Y en ese terreno, el alcalde ya comenzó a sentir los primeros embates desde afuera, pero también aprovechados por los de adentro.

La reciente observación por más de 15 millones de pesos hecha al Ayuntamiento encendió focos. Aunque horas después se aclaró que corresponde a la administración anterior y que se encuentra en proceso de solventarse, el impacto mediático ya había comenzado a circular. Así funciona la política, la percepción corre más rápido que la aclaración y el que pega primero, pega dos veces.

Ese tipo de episodios serán, de ahora en adelante, el pan de cada día. No se trata solo de gobernar, sino de resistir. De responder. De anticiparse. Porque mientras Iván construye hacia afuera una narrativa de resultados, desde la oposición se tejen cuestionamientos, se empujan versiones y se intenta frenar su crecimiento político.Dominar esa bestia mediática será la tarea. En política, la batalla no solo se libra en las calles o en las oficinas, sino también en la conversación pública. En lo que se dice, en lo que se instala y en lo que logra quedarse en la mente de la gente. Y ahí, la oposición juega su papel: observar, señalar y aprovechar cualquier resquicio.

A ese escenario se suma otro factor igual de determinante, la lectura política que los Sandoval hagan rumbo a la definición de la candidatura a la gubernatura de Sonora. Hoy no está claro si Morena optará por un hombre o una mujer, y esa decisión impactará directamente en las estructuras locales. Si Iván decide mover su operación política hacia un perfil masculino y la candidatura termina siendo para hombre, habrá dado un tiro certero. Lo mismo ocurriría si apuesta por una mujer y el resultado final confirma esa ruta. Pero si se equivoca en esa lectura y alinea su estructura hacia un género distinto al que finalmente se defina, el costo podría ser un desgaste, reacomodos y pérdida de terreno político.

No es un dilema exclusivo de él y su grupo político, es una variable que todos los actores están midiendo, pero que, en su caso, será clave para sostener el ritmo de crecimiento que hoy lo favorece.

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