Antiguos enemigos políticos hoy comparten proyecto. El bloque cercano al poder se reorganiza mientras del otro lado se arma una estructura con perfiles identificados como opositores. El tablero electoral comienza a definirse rumbo a noviembre.
Luis Carlos Bravo | Columna de opinión personal
La política tiene memoria… pero también tiene conveniencia. Y en San Luis, Arizona, el tablero electoral rumbo a noviembre ya empezó a moverse con una jugada que hace no mucho parecía improbable.
Tadeo De La Hoya, quien durante los últimos años fue un opositor público de la alcaldesa Nieves Riedel, hoy camina de su mano como su carta para la alcaldía. No solo eso, ella misma impulsa su candidatura mientras busca la permanencia dentro del gobierno ahora como integrante del concilio. La crítica de ayer se convirtió en proyecto compartido de hoy.
¿Evolución política? ¿Madurez institucional? ¿Conveniencia estratégica? Cuestión de enfoques. Cada quien tendrá su lectura.
Lo cierto es que el bloque cercano al poder ya tomó forma, va así: Luisa Arreola, Ruben Walshe y la propia Nieves Riedel acompañarían la fórmula. No es un movimiento improvisado, sería una operación política con cálculo, con estructura y con clara intención de continuidad.
Del otro lado, Matias Rosales construye su propio bloque. Lo acompañan el concejal Javier Vargas y Octavio Ramírez, además de un tercer perfil aún por definirse tras la decisión de la concejal María Cruz de no buscar la reelección. Rosales no es ajeno al escenario político; ha sido concejal, vicealcalde y ha competido en otras contiendas. Es, además, un empresario con presencia en la ciudad.
Aquí no solo se disputa la alcaldía. Se disputa el control político de la ciudad. Y ahí es donde verdaderamente se definen los equilibrios de los dos grupos con poder, ya conocidos por todos.
El periodo para registrar candidaturas inició el 23 de febrero y concluye el 23 de marzo. Existen otros aspirantes interesados en competir; sin embargo, sus nombres no son aún de mi conocimiento. Una vez que así sea, me daré la oportunidad de hacer un ejercicio periodístico con sus perfiles. Por lo pronto, me reservo a los nombres más visibles, más públicos… y más grillos.
Lo interesante —y políticamente revelador— no es solo quién compite, sino cómo se reacomodan las lealtades. Las “alianzas inesperadas” y las rupturas superadas (o al menos esa es la narrativa que se intenta posicionar) forman parte del discurso. Pero cuando se acerca una elección, la política suele mostrar la versión mas cruda de las personas, buscan cálculo, supervivencia y reposicionamiento. A veces, por salvar el propio proyecto, se reescriben diferencias, se suavizan críticas y se estrechan manos que antes se señalaban.
Así se mueve el poder en San Luis, Arizona, algo muy similar a lo que ocurre en mi San Luis Río Colorado.





