Aduana, fotos y la pasarela adelantada rumbo al 2027

Por Luis Carlos Bravo | Columna de opinión personal 

La colocación de la primera piedra para la remodelación de la aduana mexicana en San Luis Río Colorado fue, sin duda, un evento histórico. No es para menos: se trata de una obra largamente esperada, una deuda con la ciudad que llevaba más de 25 años acumulando promesas, gestiones y discursos.

El motivo que trajo a la ciudad al gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, así como a funcionarios de los tres niveles de gobierno, fue precisamente ese, anunciar el arranque de la modernización de la aduana mexicana. Una obra que, de concretarse como se anunció, podría cambiar la dinámica económica y comercial de esta frontera.

Sin embargo, como suele suceder en política, el acto público también se convirtió en otra cosa, una pasarela adelantada rumbo al 2027.

Y es que pocas veces se había visto en un mismo lugar a tantos personajes interesados —abierta o discretamente— en ocupar cargos de elección popular en los próximos años.

Uno de los protagonistas del evento fue el empresario sanluisino Luis Carlos Valencia, principal promotor de la gestión para concretar la remodelación de la aduana. Pero alrededor del acto se formó algo así como una constelación política.

Ahí estuvieron prácticamente todos los nombres de Morena que suenan para la próxima alcaldía de San Luis Río Colorado.

El delegado estatal de la Secretaría de Gobernación, Ricardo Lugo; el presidente municipal Iván Sandoval; el diputado federal Manuel Baldenebro; el agente fiscal Alejandro González; el oficial del Registro Civil Marco Othón; y el director de Oomapas, Paolo Navarro.

Incluso fue el evento que provocó que el exalcalde Santos González Yescas saliera prácticamente de su cueva política y reapareciera públicamente. Su sola presencia fue interpretada por muchos como un mensaje de revancha: sigue ahí, atento, y listo para continuar participando en la vida política de la ciudad.

Y vaya sorpresa, hasta Rubén González, el diputado que más faltas acumula en el Congreso del Estado, apareció en el evento, confirmando que a las sesiones podrá faltar, pero a las fotos políticas no.

Todos y cada uno de ellos —hay que decirlo— buscando colarse en la foto con el gobernador.

Porque en política la foto importa. Y a veces importa más de lo que se dice desde el templete.

La lógica es simple. Aparecer cerca del poder siempre ayuda a alimentar la especulación política, y en este caso la especulación apunta hacia la misma dirección: quién será el próximo candidato de Morena a la presidencia municipal de San Luis Río Colorado.

Como si fuera poco, también apareció en escena Paulina Ocaña, actual jefa de la Oficina del Ejecutivo estatal, quien suena con fuerza en la capital para una eventual candidatura a la alcaldía de Hermosillo.

Y si de aspiraciones hablamos, tampoco pasó desapercibida la presencia del alcalde de Caborca, Abraham Mier, de quien cada vez se escucha con mayor insistencia que buscaría convertirse en candidato a diputado federal por el Distrito 01, lo que implicaría disputar políticamente el terreno que hoy ocupa el diputado Manuel Baldenebro, quien suma ya nueve años consecutivos en esa posición.

La idea que agitó el avispero en Morena

Pero la escena política no terminó ahí.

Muy cerca del gobernador, prácticamente pegado al presídium, estuvo el senador Heriberto Aguilar, quien días antes había movido el tablero interno de Morena al plantear públicamente la posibilidad de que el partido opte por un candidato único rumbo a la gubernatura de Sonora.

Cada vez son más los nombres dentro de Morena que levantan la mano para suceder a Durazo en el gobierno estatal, lo que inevitablemente abre la puerta a tensiones internas si el proceso se desborda.

A pregunta expresa de este humilde servidor, el gobernador dijo ver con buenos ojos la posibilidad de una candidatura única dentro del movimiento, aunque dejó claro que no meterá las manos en ese proceso, pues se trata de decisiones que corresponden al partido y no al gobierno.

El propio Ricardo Lugo también opinó sobre el tema y dijo considerar viable esa ruta.

La interpretación que le doy es que en Morena ya comenzó la discusión sobre cómo evitar que la abundancia de aspirantes termine convirtiéndose en una guerra interna.

La política también se juega del otro lado del cerco

Pero la grilla no se quedó del lado mexicano de la frontera.

El arranque de la modernización de la aduana también tuvo ecos políticos del lado norteamericano, algo lógico si se considera que la frontera inmediata está habitada mayoritariamente por familias con vínculos en ambos lados.

Entre los asistentes estuvieron dos de los aspirantes más fuertes a la alcaldía de San Luis, Arizona, elecciones que se celebrarán en noviembre: Tadeo De La Hoya y Matías Rosales.

También hicieron acto de presencia Javier Vargas, candidato a concejal, y la actual alcaldesa de la ciudad, Nieves Riedel, quien al medir su carga negativa declinó por la reelección y ahora busca mantenerse dentro del concilio.

Así que sí, oficialmente se colocó la primera piedra de una obra largamente esperada.

Pero extraoficialmente, lo que también se colocó fue la primera piedra de varias campañas políticas que, aunque nadie lo diga abiertamente, ya comenzaron a moverse.

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