Karla Álvarez relató cómo el acompañamiento profesional recibido durante cinco años ha contribuido al desarrollo de sus hijos y transformado momentos de incertidumbre en esperanza para su familia.
Por Luis Carlos Bravo
Lo que comenzó como una búsqueda de ayuda para sus hijos, hoy se ha convertido en una historia de gratitud. Karla Álvarez, madre de familia sanluisina, compartió un emotivo mensaje en el que reconoció el acompañamiento profesional que ha recibido por parte del Centro de Evaluación e Intervención Neuropsicológica (CEIN), institución que durante cinco años ha formado parte del proceso de desarrollo y bienestar de sus hijos.
La publicación surgió luego de asistir a reuniones de padres de familia organizadas por el centro, donde tuvo la oportunidad de conocer más a fondo la planeación, la dinámica de trabajo y la preparación académica de quienes integran el equipo de especialistas.
“Mis hijos han estado en las mejores manos”, expresó Karla, al recordar el camino recorrido junto a profesionales que han acompañado a su familia durante años.
En su mensaje destacó la preparación de Ana Bertha Cibrián Reynoso, quien cuenta con una Maestría en Neurorrehabilitación, así como de Erik Granados Aguilar, Maestro en Neuropsicología, además del trabajo que realizan diariamente junto a niños y familias que reciben atención en el centro.
La madre de familia recordó que hace algunos años un neurólogo le informó que uno de sus hijos se encontraba muy cerca de requerir un nivel de apoyo más elevado, situación que representó incertidumbre para toda la familia.
Sin embargo, aseguró que desde el primer momento encontró el acompañamiento adecuado y que tanto el equipo terapéutico como el especialista médico trabajaron de manera coordinada para brindar atención a sus hijos.
De acuerdo con su testimonio, el esfuerzo constante, el trabajo diario y la orientación profesional permitieron avances significativos con el paso del tiempo.
Incluso, compartió que recientemente recibió una noticia que la llenó de esperanza, ya que su hijo se encuentra muy cerca de ser considerado dentro de un nivel de apoyo menor al que se estimaba años atrás.
“No fue magia. Fue constancia. Fue trabajo diario. Fue compromiso. Fue creer cuando parecía difícil. Fue un equipo profesional acompañándonos en cada paso”, escribió.
Karla reconoció que aún existe camino por recorrer, pero aseguró que hoy enfrenta el proceso con mayor tranquilidad gracias al respaldo que ha encontrado durante estos años.
Finalmente, expresó su agradecimiento hacia todas las personas que han sido parte de este recorrido, señalando que el acompañamiento recibido permitió transformar momentos de incertidumbre en esperanza y ayudar a que su familia pasara del caos a la estabilidad.




